Soy positivo en Covid-19: Efectos psicológicos y cómo gestionarlos

Psicólogos málaga efecto emocional positivo covid-19Desde que se anunció la aparición de la Covid-19, esta frase la hemos escuchado más de una vez. Un año después sigue apareciendo, pero cuando soy yo positivo en Covid-19, ¿Qué pasa?

Como todos y todas sabemos llevamos conviviendo con la covid-19, desde marzo de 2020. Desde ese mes hasta la actualidad, la pandemia ha pasado por diferentes fases como ya conocemos.

Muchos de nuestros lectores y lectoras escriben transmitiéndonos su angustia al enterarse de esta noticia. Este mensaje provoca una cascada de emociones y sensaciones, dejando a su paso un gran malestar.

¿Por qué me afecta tanto? Hoy os explicamos las diferentes emociones y elementos que entran en juego.

Efectos emocionales cuando soy positivo en covid-19

Negación, incredulidad, desconcierto: Estas son los primeros efectos emocionales que aparecen en el proceso.

Lo primero que pasa por nuestra cabeza cuando nos dan la noticia de que podemos ser positivos es, “no creo que de positivo”, “cogí frío será eso”. En este punto, la mente intenta racionalizar la situación para no dar paso al miedo.

Una vez el test confirma qué sí, que eres positivo, aparecen todo tipos de pensamientos, como, por ejemplo, “no puede ser”, “no me lo creo”, “¿yo?, imposible”, son el reflejo de la negación, no querer encontrarse en esa situación y las consecuencias que esta conlleva.

Estos cesan o pierden parte de su fuerza, en el momento que somos poco a poco más conscientes de la noticia.

Miedo

Se refleja con las siguientes situaciones y preguntas:

Al propio contagio. Una vez somos conscientes del resultado, aparece el miedo a la propia enfermedad. Estamos hablando de una variable, en este caso la covid-19, que afecta directamente a nuestra salud. Este simple hecho, hace detonar un sinfín de preguntas en nuestra mente sobre el efecto que tendrá en nuestro cuerpo. Todo esto hace saltar nuestras alarmas. En consecuencia, nuestros miedos, que presiden toda esta avalancha de pensamientos y malestar.

Trabajo. Una de las consecuencias de ser positivo es la pregunta de, ¿cómo esto puede afectar a mi trabajo? Actualmente la situación laboral en España es complicada, lo que provoca que muchas personas que pasan por este escenario, empiecen a pensar que no se pueden permitir estar en esta situación. Ya sea porque, ahora acaban de empezar a trabajar, empiezan a remontar después de una mala racha, etc…

¿Habré puesto en riesgo a alguien?. Aparece esta cuestión, e inmediatamente después malestar y responsabilidad, sobre todo cuando se trata de seres queridos.

Rabia

Este enfado y traducido en rabia se puede reflejar de diferentes maneras:

La persona o personas que me han contagiado. Esta emoción se intensifica si has cumplido con todas las indicaciones y has llevado a cabo, todo el protocolo para proteger y protegerte. Aparece todo este enfado hacia la figura de la persona que nos ha puesto en riesgo.

Hacia nosotros mismos, por no haber tenido más cuidado o incluso por no haberlo visto. Este enfado puede aparecer en forma de reproche.

Cancelación de planes. Si te ha cogido justo antes de irte de vacaciones o en ellas.

Organización y logística. Preparar todo el protocolo necesario para ponerte a salvo y poner a salvo a las personas que quieres. Toda esta organización puede acarrear tensiones y enfado.

Culpa

Si en el caso, que te hayas relacionado con alguien y esta persona diera positivo. En este caso, esta emoción se manifiesta más fuerte al tratarse de nuestros seres.

Tristeza

Una vez que el miedo y la rabia se van asentado, da paso la tristeza. El hecho de vernos con esta reacción frente a la noticia, y por la propia circunstancia en sí misma.

Soledad

En el momento que se empiezas a ser consciente, a tomar los primeros pasos para organizar. El primer movimiento es estar aislado o asilada de la familia y pareja. Dando paso así a la soledad.

Impotencia

Sentir que no tienes el control. Que lo único que se puede hacer es aislarse, cuidarse y cuidar al entorno con esta actuación.

Todas estas emociones se mezclan, saltan de una a otra y se enlazan. Provocando como al principio comentábamos, toda esta avalancha, colapso, desborde… etc

pensamiento negativo

Efectos cognitivos

  • Rumiaciones:  Se caracteriza por la aparición de un pensamiento y no somos capaces de salir de ese bucle
  • Situaciones hipotéticas: Estas situaciones que tu mente empieza a crear, como ya conocerás, no son nada agradables. Estos escenarios se caracterizan por el malestar y nerviosismo que nos producen.

Estos tres elementos al igual que las emociones se relacionan entre si, produciendo una alta actividad mental. Teniendo como resultado, cansancio, ansiedad e incomodidad.

Pautas para gestionar el malestar

A continuación, os indicamos unas pautas generales para gestionar estas emociones y pensamientos:

  • Mantenerse en el momento presente

La mente, a veces, tiene la característica de irse a las situaciones más catastróficas. Mantente en el presente, aquí y ahora. Para ayudarte a conseguirlos puedes practicar:

–  Realizar actividad que tenga tu atención plena. Por ejemplo: dibujar, punto, ejercicio físico, tu peli favorita…

– Verbalizar frases y pensamientos que te mantengan en la actualidad, no en hipótesis que pueden ocurrir o no.

  • Expresar sentimientos y emociones de forma adecuada y asertiva

Es necesario y sano, expresar nuestra emoción, pero haciéndolo de una forma adecuada. Si necesitas expresar enfado, miedo, tristeza, que no te gusta cómo se han desarrollado o gestionado ciertas cosas, exprésalo con asertividad.

  • Si lo necesitas, busca el apoyo y cariño de tus allegados
  • No seas duro o dura contigo mismo, la situación ya lo es por ella sola, no hace falta hacerse más daño
  • Práctica respiraciones diafragmáticas o visualiza videos de relajación

Alba Reina Merino

Psicóloga en PsicoAbreu

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