EL SÍNDROME DEL EMPERADOR.

CUANDO EL NIÑO ES AUTORITARIO E IMPONE SU LEY

Síndrome del Emperador - Niños tirano

Insultos, falta de respecto violencia física o verbal, son algunas de las conductas que estos niños manifiestan a sus padres. Son los niños los que los que acaban por dominar a sus padres, éstos ya no tienen autoridad para imponer normas o castigos, los niños se han hecho con el control.

¿Qué es el Síndrome del Emperador?

El Síndrome del Emperador o tirano es un trastorno de conducta que afecta a niños y adolescentes, en la que éstos acaban desafiando a los padres.

Los niños sienten que tienen el control. Bien sea porque los padres le hayan dado muchos privilegios y no han sido muy conscientes en imponer normal y límites en el hogar o, porque no han podido hacer frente a tiempo a las primeras rabietas y demandas del niño. Esto da como resultado que el niño sólo manifieste una relación exigente hacia los padres. Cuando éstos no cumplen sus deseos puede llegar a realizar insultos, amenazas, o incluso en los casos más extremos atacarlos físicamente.

Características del niño autoritario

Los niños con Síndrome de Emperador imponen lo que se va a hacer en la familia. No sólo lo que van a hacer ellos, también lo que van a hacer los demás miembros del ámbito familiar.

Son niños que se caracterizan por tener:     Síndrome del Emperador - Niños tirano

  • Baja tolerancia
  • Escasos recursos de solución de problemas
  • Centrados en su mismo
  • Baja empatía
  • No admiten normas
  • Suele tener baja autoestima

¿Cómo puedo hacer enfrente si mi hijo presenta este comportamiento?

De nuestro equipo de psicólogos de adolescentes en Málaga, concretamente la psicóloga Pilar Cortes, ofrece algunas reglas para intentar combatir la conducta de hijo, aunque en algunos casos necesita ayuda de un especialista para lograrlo de manera eficaz:

  • Establecer reglas y límites claros: ambos padres deben ponerse de acuerdo para establecer las normas.
  • Mostrarse firmes
  • No mostrar actitud amenazante: esta actitud transmite inseguridad al niño y sólo se consigue aumentar la tendencia de negación en el niño.
  • No negarle todo de repente después de haberle permitido todo

Educar no es una tarea fácil y debe incluir a ciertas dosis de frustración para equilibrar el infinito amor que sentimos por nuestros hijos. Si los padres ejercen su autoridad con cariño y constancia, los impulsos del pequeño de imponer su voluntad se va a ir  reduciendo.

En PsicoAbreu contamos con un equipo de psicólogos expertos para ponerle fin a cualquier tipo de problema.