Gestión de Emociones Negativas durante el Aislamiento

Debido a lgestión emociones negativas coronavirusa situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo desde hace unos días como consecuencia de la propagación del coronavirus, nos hemos visto obligados a cambiar de forma radical nuestro estilo de vida. El confinamiento está conllevando el abandono en muchos casos de los puestos de trabajo, disminución drástica de los contactos sociales, actividades de ocio y un aumento muy significativo del tiempo en casa.

Este cambio de rutina que ha de mantenerse como mínimo 15 días, puede implicar la aparición en muchos casos de emociones negativas: aumento de ansiedad, sensación de tristeza e incluso incremento de conflictos en el hogar. Es totalmente lógico experimentar este tipo de emociones en un proceso como en el que nos encontramos, ya que éstas nos impulsan a buscar medios, alternativas y soluciones para poder gestionar mejor la cuarentena. A continuación, describiremos con mayor detalle el tipo de respuestas psicológicas que podemos experimentar estando en aislamiento.

Posibles respuestas psicológicas ante el aislamiento

  1. Ansiedad: El síntoma más común de ansiedad es la preocupación (“¿Y si…?”). Ésta se caracteriza por un patrón de pensamiento basado en la anticipación futura a situaciones que aún no ha ocurrido e incluso es probable que no ocurran. A nivel físico las manifestaciones más frecuentes de la ansiedad son palpitaciones, sensación de ahogo, sudoración o temblor. La presencia de ansiedad nos estaría indicando que estamos adoptando una dinámica de pensamiento irracional, es decir, no basado en evidencias reales.
  2. Sensación de incertidumbre: Nos encontramos ante una situación que se escapa totalmente de la norma, la cual no sabemos exactamente cuándo terminará ni de qué forma. Es totalmente lógico realizarnos preguntas y que pueda aparecer una ligera sensación de angustia ante estos acontecimientos.
  3. Estado de ánimo bajo: Hay distintos factores que pueden afectar a nuestro estado de ánimo como son: la disminución de los contactos físicos, ruptura de la rutina laboral, disminución de las actividades de ocio e incluso dificultades económicas. Esto podría conllevar a la aparición de sensaciones de tristeza.
  1. Extrañeza: Es evidente que prácticamente nadie de nuestro alrededor ha vivido previamente una situación similar a la que estamos viviendo. Esto implica adoptar nuevos hábitos, horarios y rutinas. El dejar de realizar algo que día a día hacemos de forma automática como salir a la calle, puede generar una sensación de extrañeza.

¿Cómo gestionar estas emociones negativas?

gestión emociones negativas coronavirus

Algunas recomendaciones para disminuir la frecuencia e intensidad de estas emociones negativas son las siguientes:

Realizar un afrontamiento positivo: Es importante afrontar la situación de forma positiva. En lugar de pensar que se nos prohíbe salir de casa, tratar de concebir lo que está ocurriendo como una oportunidad para poder ayudar a los demás, para salvar vidas. Centrarnos en las consecuencias positivas y los beneficios de nuestros actos, en este caso: de quedarnos en casa.

Mantener una rutina: A pesar de que nuestra rutina diaria se haya visto alterada, eso no significa que no podamos establecer una nueva adaptándonos a las circunstancias actuales. Para llevarla a cabo eficazmente, se recomienda altamente el establecimiento de horarios y rutinas (para teletrabajar, estudiar, ocio…). No debemos olvidarnos de mantener también los horarios de sueño, alimentación o higiene.

Ejercicio físico: Haciendo uso de los medios con los que contemos, una buena medida para vencer emociones negativas es mantenernos activos. Podemos adoptar este tiempo en cuarentena como una oportunidad para iniciar el ejercicio físico que en muchas ocasiones no realizamos por falta de tiempo o en su defecto, si ya se realizaba ejercicio previamente, continuar manteniéndolo.

Contacto social: Aprovechando las facilidades que las redes sociales nos aportan para la comunicación, podemos continuar manteniendo contacto social con los más queridos. El estar en aislamiento no nos impide que nos sigamos comunicando, aunque no sea físicamente. Realizar videollamadas, mensajearnos o llamarnos disminuye la percepción de soledad y aislamiento y por otra parte, nos permite aumentar los contactos positivos.

Formar un equipo: Vivir acompañado en una situación prolongada de aislamiento puede provocar la aparición de conflictos. Es importante ponernos de acuerdo, establecer una serie de normas y acuerdos, flexibilizando un poco más nuestros intereses individuales. Es necesario fomentar la percepción de equipo, donde todos ponemos de nuestra parte para superar una dificultad.

Date tiempo para ti mismo: Al igual que es necesario mantener contacto con los demás, también es importante que creemos nuestro propio espacio. Escoge el momento propicio del día y dedícalo para hacer algo que te guste.

Pasar tiempo con los más pequeños: Podemos aprovechar este periodo de cuarentena para pasar más tiempo con los más pequeños. Es importante que actuemos como un ejemplo a seguir y en todo momento, validemos sus emociones y resolvamos las dudas que puedan surgirles.

Como comentamos anteriormente, experimentar este tipo de emociones es totalmente normal y ocurre en la mayoría de la población. Sin embargo, cuando la frecuencia y la intensidad de la tristeza o ansiedad es tan elevada que limita e incapacita nuestro día a día, es necesario solicitar ayuda psicológica. Ponte ahora en contacto con nuestros psicólogos Málaga, Marbella, Antequera o Ronda.