Trastorno delirante ¿Qué son las creencias o ideas delirantes?

Un claro ejemplo de una persona que sufre los síntomas del trastorno delirante (creencias o ideas delirantes), fue lo que le sucedió a Ramón, un hombre de 43 años que acude a la comisaría de policía muy asustado.

Ramón piensa que lo están siguiendo, y que además le quieren hacer daño. Cuando el agente de policía le pregunta quién le puede estar siguiendo, Ramón contesta:

“No sé exactamente, pero estoy seguro de que alguien me está siguiendo, porque estaba viendo una película de acción en la televisión, el protagonista era muy parecido a mí, y a él lo estaban siguiendo unos hombres vestidos de negro. Recuerdo ver una vez a un hombre vestido de negro cerca de mi casa”.

Esto produjo las carcajadas del agente de policía.

Este hecho hizo reflexionar a Ramón, ya que muchos episodios parecidos del pasado le estaban empezando a generar un deterioro en su vida social, laboral y de pareja

Trastorno delirante (creencias o ideas delirantes)

El trastorno delirante o también conocido como “paranoia”, está dentro del grupo de los trastornos psicóticos. La persona que lo sufre, tiene ideas delirantes (uno o varios) durante un mes o más. Aunque las demás funciones no están alteradas y su comportamiento no suele ser extravagante o extraño.

trastorno delirante

Las ideas delirantes son alteraciones del contenido del pensamiento, que se producen por una mala interpretación de la percepción.

Pueden ser extrañas (no ocurren en la vida real, como por ejemplo: que alguien pueda controlar la mente o el robo de pensamientos) o no extrañas (ocurren en la vida real, como por ejemplo: ser perseguido o que la persona piense que le quieren envenenar).

La persona que lo padece normalmente pasa desapercibida a ojos de los demás, excepto cuando intervienen ideas delirantes muy intensas y extrañas.

Con el paso del tiempo, el ámbito social y laboral del paciente pueden verse afectados si las ideas delirantes terminan dominando su vida.

Antes, se diagnosticaba en el campo de la psiquiatría con el término de “paranoia”. En la actualidad, se ha sustituido por el “trastorno delirante”.

El trastorno delirante se clasifica en varios tipos:

Erotomaníaco

Cuando una persona piensa que hay alguien muy enamorada de él/ella sin prueba alguna (puede incluso ser alguien muy famoso)

Grandeza

por ejemplo, que la persona piense que ha conseguido hacer un descubrimiento muy importante que puede cambiar a la humanidad. O que tiene conocimientos sobrenaturales que sólo están a su alcance

Celotípico

En este caso la persona cree que su Cónyuge/pareja le está siendo infiel, pero sin pruebas y por razones absurdas (ejemplo: que un miembro de la pareja cambie sus zapatos a otro mueble, y que él/ella piense que es una prueba suficiente de infidelidad)ideas delirante Málaga

Persecutorio

Cuando piensa que están conspirando en su contra, o que lo engañan, lo espían, lo siguen, lo envenenan o drogan, lo difaman, lo acosan o impiden que consiga objetivos a largo plazo. Un ejemplo sería el de la creencia persecutoria de Ramón

Somático

La persona piensa que tiene algún problema físico o enfermedad no diagnosticada

Mixto o no especificado

Si el delirio no pertenece a ninguna de las anteriores

También es importante diferenciar el trastorno delirante de las creencias religiosas o mágicas que forman parte de muchas culturas.

Causas de las creencias o ideas delirantes

Diversas opiniones señalan que la población que suele desarrollar esta enfermedad suele ser de un perfil narcisista. La persona seguramente haya vivido muchos episodios con un resultado final de frustración, produciendo muy baja autoestima.

Por ejemplo, si una persona narcisista (que se suelen dar gran importancia y tienden a necesitar una atención excesiva y admiración por parte de los demás) vive muchos episodios donde el resultado no es nada el esperado (la atención y admiración ajena), termina experimentando una frustración y una ira que por sus autodefensas termina proyectando lo negativo en los demás, y lo positivo en sí mismo. Quedando alterada la percepción de la realidad.

Un ejemplo sería la creencia de tener unos conocimientos muy especiales por encima del resto del mundo. O pensar que un suceso de una noticia muy perturbadora se ha producido por su culpa.

Por eso,  el pensamiento paranoide no tiene en cuenta las razones contrarias, sólo recoge datos o signos que le confirmen el prejuicio, para convertirlo en convicción.

Diagnóstico del trastorno delirante

  • La persona manifiesta una idea o creencia de forma muy insistente y fuera de toda lógica
  • Esa creencia interviene desmesuradamente en la vida de la persona, repercutiendo en su día a día (social y laboral) y de una manera excesiva
  • A pesar de su insistente creencia, la persona normalmente reacciona de forma reservada o sospechasa cuando se le pregunta sobre la creencia en cuestión
  • En la mayoría de las ocasiones, es muy poco probable que la idea delirante se acerque a la realidad
  • Es muy poco probable que pueda ocurrir esa idea o creencia, pero la persona lo acepta sin casi cuestionárselo
  • Si la persona siente que se cuestiona su idea delirante, lo más seguro es que se produzca una carga emocional muy fuerte. Normalmente de ira y hostilidad
  • La persona suele estar seria y sensible, sobre todo cuando se trata de la idea delirante
  • La creencia o idea absorbe gran parte de la vida del paciente, y también influyen en otros aspectos de su salud mental

En PsicoAbreu contamos con un gran equipo de psicólogos en Málaga que pueden ayudar a tratar las creencias o ideas delirantes de quien lo sufra, y de esta forma hacer mejorar considerablemente su vida.