Mecanismos de defensa

En alguna ocasión hemos escuchado el concepto psicológico mecanismos de defensa de forma coloquial, pero, ¿Qué son realmente?, ¿es algo que puedo controlar o evitar?, ¿Cómo puedo trabajarlo en psicoterapia?.

¿Qué son los mecanismos de defensa?

Los mecanismos de defensa son aquellos procesos que la persona pone en marcha, de forma principalmente inconsciente, para protegerse de ciertas emociones o pensamientos que le causan malestar en la propia autoestima, integridad, molaridad o deseos propios. En algunas ocasiones intentamos negar o ignorar la realidad, o incluso otras veces evitamos pensamientos que nos recuerdan un acontecimiento que intentamos borrar de nuestra mente porque nos causa malestar, siendo los mecanismos defensivos lo que no ayudan a cumplir tal tarea.

El malestar del que los mecanismos de defensa intentan protegernos puede desembocar en ansiedad, sentimientos de tristeza o daño en la autoestima del individuo. Por ejemplo, el uso de un mecanismo de defensa ayuda a la persona que ha vivido un trauma a asumir y comprender poco a poco el evento traumático con el objetivo de disminuir o prevenir el impacto emocional que conllevaría en un primer momento a su consciencia.

Las principales funciones de los mecanismos de defensa son las siguientes:

  • Promueven el bienestar psicológico y el desarrollo adaptativo de la personalidad al prevenir las consecuencias devastadoras del evento traumático.
  • Fortalece la adaptabilidad del individuo.
  • Autorregular las emociones.
  • Reestablecer el equilibro entre los conflictos internos y las amenazas del exterior.

¿De dónde proceden?

psicologos mecanismos de defensaEn primer lugar, para saber qué son debemos conocer cual es su origen o de donde proceden. La terminología mecanismos de defensa pertenece a la corriente psicológica psicodinámica, en concreto al psicoanálisis, donde Freud atribuyó por primera vez este término para referirse a las defensas psicológicas. Sin embargo, quien desarrollo el término fue su hija, Anna Freud, en la que clasificó más de 50 mecanismos de defensa.

La teoría manifiesta que según en el modelo topográfico de Freud sobre el Ello (parte inconsciente donde se encuentran las pulsiones o deseos), el Superyó (consciencia individual), y el Yo (quien controla las demandas del superyó y los deseos de Ello), los mecanismos de defensa ayudan a reducir la ansiedad que la persona sufre cuando se produce conflicto entre ambas partes. Según A. Freud (1937), las defensas autoprotegen al individuo al reducir la consciencia de aquellos pensamientos, deseos, o emociones desagradables, como la ansiedad, originadas entre las amenazas externalizadas (el Ello) y los conflictos internos (el SuperYo).

A pesar de que su origen proviene del psicoanálisis, otras corrientes psicológicas como la Gestalt o la terapia cognitiva conductual hacen uso del término mecanismos de defensa desde un enfoque de la inadaptación de la adaptación o como distorsión de los pensamientos.

Posibles efectos secundarios

Los mecanismos de defensa pueden alterar o modificar la consciencia sobre aquello que nos genera malestar, ayudando al individuo a distorsionar la percepción de la realidad para sobrellevarla mejor.

Sin embargo, los mecanismos de defensa conllevan implicaciones negativas cuando:

  • El uso de los mecanismos de defensa es prolongado.
  • Los mecanismos de defensas activados son inadecuados o aparecen en contextos externos a la amenaza.
  • Se presentan con elevada intensidad en la persona

Desde PsicoAbreu, nuestros psicólogos en Málaga enfatizan en la importancia de que de los mecanismos pueden ser patológicos cuando no contribuyen a la resolución del problema, disminuyendo el afrontamiento real y adaptativo del problema.

Por ello, para nosotros es sumamente importante durante el tratamiento establecer como objetivos terapéuticos potenciar los recursos y habilidades de afrontamiento de la persona. Además de tomar conciencia sobre los mecanismos de defensa presentes en el paciente que influyen en su bienestar o durante el trascurso de la terapia.

Las principales implicaciones que pueden ocasionar el uso inadecuado de los mecanismos de defensa son: trastornos psicológicos, supresión de emociones, problemas de conductas o somatizaciones.

Tipos de mecanismos de defensa

Según la clasificación realizada por Vaillant, los mecanismos de defensa se construyen en 4 niveles, según el nivel de distosión, siendo el más alto el de mayor distorsión, y el más bajo representa el mecanismo menos distorsionado.

Primer nivel. Mecanismos proyectivos

  • La desmentida
  • Proyección alucinatoria.

Segundo nivel. Mecanismos inmaduros.

  • Las fantasías esquizoides
  • Proyección
  • El acting out
  • La disociación
  • La hipocondriasis
  • La conducta pasivo agresiva

Tercer nivel

  • Desplazamiento
  • Represión o supresión emocional
  • Formación reactiva
  • Aislamiento
  • Desmentida
  • Racionalización
  • Intelectualización.

Cuarto nivel. Mecanismo maduros

  • Supresión
  • Humor
  • Sublimación
  • Anticipación
  • Altruismo

Los mecanismos de defensa más comunes…

psicologos mecanismos de defensaA continuación se expondrán algunos mecanismos de defensa más comunes, entre los que destacan:

  • REPRESIÓN O SUPRESIÓN EMOCIONAL

Intento voluntario de mantener olvidado u omitido un recuerdo, acontecimiento o sentimiento desagradable. Ejemplo, cuando fallece alguien importante en la vida de una persona y no quiere hablar del tema.

  • PROYECCIÓN

Atribuir a otra persona los propios pensamientos, emociones o conductas que considera inaceptables. Por ejemplo, cuando una persona que tiene miedo a hablar en público anticipa que lo va hacer mal, como resultado de la emoción que siente en ese momento; o pensar que hoy va a ser un mal día por sentirnos tristes.

  • IDENTIFICACIÓN PROYECTIVA

Justificación de la conducta de otra persona para disminuir el daño ocasionado. Es un mecanismo de defensa común en las relaciones de maltrato o en el síndrome de Estocolmo.

  • DESPLAZAMIENTO

Redirigir la expresión emocional de un objeto a otro para reducir el malestar ocasionado si se descargara en el primero. Por ejemplo, cuando una persona se enfada porque su hijo pequeño rompe un plato y va al salón y grita sin que le escuche.

  • DISOCIACIÓN

Se caracteriza porque la persona desconecta de sí mima como forma de autoregularse al vivenciar una experiencia traumática y dolorosa. Desconecta de lo que ocurre o siente en ese momento.

  • RACIONALIZACIÓN

Utilizar una explicación más aceptable socialmente en vez de la realidad para justificar un sentimiento o conducta, enmascarando así el impulso subyacente por otro más válido socialmente. Por ejemplo: una persona que durante el tratamiento psicológico reconoce que no se habla con su padre porque no lo necesita.

  • REGRESIÓN

La persona adopta comportamiento que pertenecen al desarrollo madurativo anterior, especialmente, la etapa infantil. Puede originarse tras experiencias traumáticas. Por ejemplo, tras el nacimiento de un nuevo hermano, el mayor se chupa el dedo o se hace pipi encima.

  • SUBLIMACIÓN

Trasformar los impulsos (miedo, sexo, rabia) que la persona considera indeseables por aquellas conductas más adaptativas o aceptables. Por ejemplo, realizar deportes de contactos para canalizar la rabia.

  • NEGACIÓN

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Capacidad de eliminar de la conciencia u oponerse a la realidad que le ocasiona sentimientos desagradables, dolor o ansiedad. Por ejemplo: cuando una madre niega que su hijo tiene problemas de consumo a pesar de tener pruebas, convenciéndose de que dicha prueba esta mal o su hijo es víctima de un engaño.

  • CONDUCTA PASIVO-AGRESIVA

Conductas observables caracterizadas por la expresión de forma indirecta de la agresividad debido a la dificultad de poder canalizarla abiertamente. Por ejemplo: durante un conflicto de pareja una de las partes decide no hablar y no contestarle a las preguntas que la otra parte le está pidiendo.

  • AISLAMIENTO

Separar de la conciencia la carga efectiva o el afecto de los pensamientos originados por un hecho desagradable, con el objetivo de disminuir la perturbación que le causaría al sujeto. Es muy común en ciertas profesiones como cirujanos o para las fuerzas y seguridad del estado. Por ejemplo: cuando una persona cuenta que un familiar ha fallecido recientemente sin la expresión emocional esperable durante la narración del suceso.

  • ACTING OUT (ACTUACIÓN)

Realización de impulsos o deseos inconscientes con el objetivo de evitar el efecto provocado que ocasionaría su prohibición. Se caracteriza porque la persona presenta rasgos de hostilidad y agresividad y porque muestra tendencia a justificar o negar los comportamientos contrarios a las normas sociales que realiza.

  • FORMACIÓN REACTIVA

Transformar los impulsos inadecuados o indeseados en comportamientos aceptables socialmente. En cierta forma es creer en lo opuesto a lo que realmente desea el individuo. Se caracteriza por la exageración. Por ejemplo, un ex fumador apoya ferozmente la nueva ley de antitabaco.

Cómo trabajar con los mecanismos de defensa

Si bien es cierto que no existe un tratamiento especifico para los mecanismos de defensa, no significa que no puedan trabajarse o que carezcan de importancia durante la terapia psicológica.

En nuestros centros de psicología invertimos en flexibilizar los mecanismos de defensa durante el tratamiento psicológico a través de la toma de conciencia de los mismos y la reevaluación de su utilidad, para que así la persona conozca cuales son aquellas necesidades o reacciones inconsciente encubiertas por los mecanismos de defensa, y conectar con las propias emociones para actuar conforme a ellas, contribuyendo así a la estabilidad emocional, es decir, actuar en sintonía entre los propios intereses y las exigencias del mundo exterior.

Si quieres conocerte y tomar conciencia sobre aquello que te dificulta para llevar las riendas de tu vida, no tengas dudas en ponerte en contacto con nuestros centros especializados.