La importancia del apoyo emocional en situaciones de crisis

Las crisis son momentos difíciles que pueden dar lugar a grandes cambios en algunos aspectos de nuestra vida. Generalmente, estas crisis vienen acompañadas de sentimientos y emociones negativas como son el miedo, la ansiedad, la incertidumbre, la tristeza, etc. En esos caso es importante contar con diferentes tipos de apoyo, como el emocional.

Estamos pasando por un momento de gran crisis a nivel mundial debido al COVID-19, que puede traer consecuencias negativas también a nivel psicológico y de bienestar emocional.

Una de las medidas adoptadas para combatir el Coronavirus es el aislamiento en casa. Este aislamiento temporal, junto con unas prohibiciones que limitan la vida en sociedad tal y como estamos acostumbrados, puede ser nocivo si no se gestiona adecuadamente.

Efectos del aislamiento a nivel psicológico y cómo combatirlo

Estas restricciones o limitaciones pueden afectar de manera importante en nuestro bienestar psicológico y emocional. El malestar generado puede hacer más difícil sobrellevar esta época de aislamiento. Por ello, es importante contar con algunos aspectos que pueden facilitar esta situación, como es el apoyo social y, en concreto, el emocional.

  • El apoyo social nos enseña que formamos parte de una sociedad en la que las personas se preocupan de nosotros, que contamos con ayudas que nos facilitan nuestro bienestar.
  • Dentro del apoyo social está el apoyo emocional, ese que nos permite reconocer nuestras emociones ante los demás. Este apoyo se basa en las muestras de afecto, la empatía, la escucha activa, la aceptación, etc.

Vivimos en una sociedad en la que, en ocasiones, se piensa que mostrar tus emociones o preocupaciones a los demás puede ser considerado como un signo de debilidad. Es por ello que muchas personas cargan con inquietudes diarias de las cuales se evaden a través del trabajo o del ocio, pero ¿qué pasa cuando no contamos con esas vías de escape?

Son muchos las personas que, debido a este estado de alarma, han sido obligadas a tomar vacaciones forzadas o han sido despedidas temporalmente,  Esta situación implica de por sí un cambio grande y drástico en el estilo de vida de la persona, puesto que son muchas las horas “vacías” que ahora tiene por delante. Pero este malestar puede acentuarse cuando además no se cuenta con la posibilidad de realizar actividades de ocio fuera del hogar, lo que puede generar una sensación de pérdida de control que provoca estrés, ansiedad, pensamientos negativos o miedo, entre otras.

El apoyo emocional como recurso

La importancia del apoyo emocional en situaciones de crisisEn estos momentos es importante recordar que no estamos solos. La distancia física no implica distancia emocional y aún distanciados, podemos estar más unidos que nunca.

Estamos acostumbrados a vivir con nuestras familias, parejas, amigos o compañeros de piso,… Sin embargo, no estamos acostumbrados a pasar con ellos las 24 horas del día durante varias semanas. Es una época para apoyarse en aquellas personas que tenemos al lado, para expresar nuestros miedos o angustias, para volver a ser humanos y dejar a un lado los estereotipos de lo que puede considerarse debilidad.

Pero no hablamos de contar con el apoyo emocional solo de las personas con las que compartimos el espacio físico. En ciertas ocasiones, aquellas personas que más lejos se encuentran geográficamente pueden darnos más apoyo que las más cercanas.

Contamos con avances en tecnología que nos permiten hablar con personas a miles de kilómetros, verlos, escucharlos y compartir momentos con ellos en tiempo real. Un simple mensaje, una foto o una breve llamada puede cambiar de manera considerable el día de una persona en esos momentos de soledad o desesperanza.

Porque el apoyo emocional nos alivia, nos da seguridad y calma en los momentos de estrés donde solo vemos negatividad y caos. Compartir nuestras emociones nos ayuda también a fortalecer nuestro sistema inmunitario y a tener en cuenta puntos de vista diferentes que quizá no estamos viendo.

No hay que olvidar que en estos momentos la mayoría de la población tiene miedo e incertidumbre, ansiedad o tristeza, etc. Compartir las emociones nos conecta más como seres humanos. No siempre podemos ser personas “todoterreno” y mostrar tus emociones no es mostrar debilidad, al contrario, es un signo de fortaleza.

Solemos tener un estilo de vida donde vivimos con prisa, no tenemos tiempo y dejamos todo “para después”. Por primera vez tenemos que parar, tenemos tiempo para volver a conectar, para terminar aquella conversación pendiente, para volver a saber de aquella persona importante,…

Escuchar a los demás y mirar qué sentimientos hay dentro de ellos nos ayudará a trabajar la empatía. Y si necesitas ayuda, nuestros psicólogos online estarán encantados de atenderte.

Pero no expreses solo emociones negativas… ¡También las positivas!

Es importante expresar no solo tus emociones negativas, sino también las positivas. Compartir las emociones positivas tiene beneficios en diferentes aspectos. Tal y como se comentó anteriormente, a nivel fisiológico fortalece nuestro sistema inmunitario; y a nivel psicológico fortalece los vínculos y las relaciones interpersonales , creando una buena red de apoyo social.

Recordemos que las emociones son básicas y necesarias para la vida, son las que nos salvan del peligro y las que intensifican los buenos momentos. Expresar cariño, orgullo, alegría o agradecimiento a la otra persona beneficia la autoestima y el bienestar de la otra persona. Sentirnos queridos y apoyados nos da energía y fuerza para aquellos momentos de miedo. Así que en lugar de esconderlas, compartamos nuestras emociones.