¿Qué aportan las mascotas a nuestra salud mental?

Las mascotas pueden llegar a ser unos grandes aliados para nuestra salud mental.

“El perro es el mejor amigo del hombre”

Esta frase refleja a la perfección lo que se va a ver en este post. Porque nuestras mascotas no nos juzgan, critican o discriminan. En cambio, nos ofrecen su cariño, lealtad y gratitud… entre otras cosas.

Más allá de la compañía y amor incondicional que nos brindan, los beneficios que nos ofrecen son muchos más de los que nos podemos imaginar. Si bien aún queda mucho que investigar, son diversos los estudios que indican que los animales contribuyen a la mejora de nuestra salud, tanto física como mental.

De hecho, actualmente existen diversas terapias asistidas con animales (las más conocidas son llevadas a cabo con perros y caballos) que tienen efectos positivos en la mejora de multitud de patologías psicológicas. Estas terapias se emplean con niños con autismo y TDAH, con personas con alteraciones neuropsicológicas, en la esquizofrenia, etc.

¿Cómo afecta la compañía de las mascotas a nuestra salud mental?

A nivel físico, la investigación ha demostrado que la interacción con animales contribuye a la disminución de la presión arterial. Además, ciertas mascotas, como es el caso de los perros, requieren en sus cuidados de paseos diarios, salidas de las que también se beneficia la persona. La actividad física que se realiza evita caer en una rutina sedentaria y favorece la reducción de posibles dolores y molestias musculares y articulares, facilita la pérdida de peso y contribuye a la salud cardiovascular.

A nivel mental, las mascotas ofrecen beneficios a nuestra salud mental en todos los grupos de edad, destacando especialmente su papel en la vejez, donde las mascotas pueden constituir una importante arma contra la soledad, además de favorecer el sentido de utilidad; y en la infancia, ayudando a tener un adecuado desarrollo social y emocional.

 

Entre la multitud de beneficios que ofrecen las mascotas a la salud mental, se destaca:

1) Reducen el sentimiento de soledad

El vínculo que generamos con nuestras mascotas y la compañía que nos ofrecen estimula el contacto físico y las muestras de cariño, que contribuyen a reducir la sensación de soledad y a combatir posibles estados emocionales de tristeza y/o desesperanza.

2) Facilitan la socialización

Además, nuestras mascotas facilitan las interacciones sociales con otras personas y pueden ser una ayuda fantástica para conocer gente nueva y aumentar nuestro círculo social en los momentos de salidas y paseos.

3) Contribuyen a desarrollar la responsabilidad

Tener una mascota conlleva asumir responsabilidades que, a su vez, facilitan el desarrollo de sentimientos de competencia y seguridad; además de aprender valores como la compasión, empatía y el respeto hacia los demás.

4) Contribuyen a generar una rutina

Al igual que personas necesitamos tener una rutina para nuestro adecuado funcionamiento diario, los animales también.

Tendremos que generar hábitos de cuidado, educación y atención a sus necesidades, lo que nos llevará a organizar nuestro día a día y estructurar nuestro tiempo. Así, a la vez que le proporcionamos una rutina a nuestra mascota, la generamos también para nosotros mismos.

5) Refuerzan la autoestima

Además de favorecer la empatía, amabilidad y apertura mental, la investigación demuestra que las personas que tienen mascotas tienen también una mayor autoestima.

La responsabilidad que se genera hacia la mascota, fomenta la sensación de utilidad y realización que, junto con el cariño incondicional que se recibe de ella, puede hacer que nuestra autoestima se vea reforzada de manera considerable.

6) Promueven la expresión emocional

En muchas ocasiones, nos desahogamos con nuestra mascota y expresamos miedos, preocupaciones e inseguridades que con personas no somos capaces de expresar, encontrando en ella una importante vía de desahogo emocional.

7) Disminuyen la ansiedad

La investigación ha encontrado que pasar tiempo con una mascota contribuye a reducir los niveles de cortisol, disminuyendo así el estrés y ansiedad.

El tiempo que se invierte en pasear con ella, jugar, hablar o acariciarla, nos permite poner distancia de nuestras preocupaciones y desconectar, despejando así nuestra mente y facilitando una gestión más adaptativa de ellas.

8) Alivian la tristeza

Cuando nos sentimos tristes, la motivación e ilusión por hacer cosas disminuye. El vínculo con una mascota, nos lleva a tener un motivo para levantarnos cada día y realizar actividades, aunque no nos sintamos con ganas de hacer nada. El cariño que sentimos hacia ella nos mueve a responder a sus necesidades, al mismo tiempo que nos activamos nosotros, lo cual alivia la sensación de tristeza.

9) Aumento del sentimiento de felicidad

Así como comentábamos en el punto anterior los beneficios de cara a la reducción del estrés y tristeza, las mascotas también contribuyen al sentimiento de alegría y felicidad. La interacción con ellas produce a nivel cerebral la secreción de oxitocina, dopamina y serotonina, hormonas que se relacionan con la sensación de bienestar.

Sin duda, el vínculo afectivo y emocional que se genera con los animales puede llegar a ser una parte fundamental en la vida de las personas. Sin ellos saberlo, los animales tienen el poder de facilitarnos la vida.Más allá de su compañía y amor incondicional, pueden llegar a constituir un recurso fundamental en nuestra salud.