Trastorno Explosivo Intermitente

Tratamiento en Málaga

¿Qué es el Trastorno Explosivo Intermitente?

El Trastorno Explosivo Intermitente (TEI) es un trastorno que se categoriza dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) como un trastorno de control de impulsos. 

Se caracteriza por la aparición de episodios aislados en los que el individuo no puede controlar los impulsos de agresividad, originándose de esta forma situaciones de violencia física, social o personal e incluso destrucción de propiedades. Las personas que padecen este trastorno experimentan explosiones muy frecuentes de violencia que son totalmente desproporcionadas a la intensidad del detonante que lo que lo ha originado.

Estos impulsos son llevados a cabo sin previo aviso y sin que la persona tenga intencionalidad de ello: no son planificados y no tienen un objetivo. Además, cuando se producen generan un gran malestar en el individuo, afectando importantes áreas de su vida: social, personal laboral, académica, familiar…

A pesar de ello, quien sufre este trastorno no suele encontrar en ese momento una causa sobre qué es lo que le ha llevado a comportarse de esa forma ni cuáles son las consecuencias de sus acciones.

Prevalencia y aparición junto a otros trastornos

agresividad

Es importante remarcar que estas explosiones de ira no son debidas a la presencia de otro trastorno mental ni al consumo de sustancias

Son diversos los trastornos mentales que comparten síntomas del Trastorno Explosivo Intermitente  como el TDAH, el Trastorno Negativista Desafiante, Trastornos de Conducta, Trastorno Límite de la Personalidad…)  con lo cual es necesario hacer una evaluación exhaustiva que descarte la presencia de alguno de ellos.  

Con respecto al inicio de este trastorno, se ha observado que suele darse en la infancia tardía o adolescencia, con lo cual, es más frecuente en personas jóvenes con edad inferior a los 35 años.  No hay a día de hoy evidencia que demuestre variabilidad de la presencia de este trastorno en hombres y mujeres.

Existen algunos trastornos que se asocian al Trastorno Explosivo Intermitente. Los dos más frecuentes son los trastornos depresivos, de ansiedad y los trastornos por consumo de sustancias.  Además, personas con trastornos de conducta o antisocial, tienen también un mayor riesgo de padecer TEI. 

¿Cómo saber si tengo Trastorno Explosivo Intermitente?

Los criterios diagnósticos según el DSM-V para el Trastorno Explosivo Intermitente son los siguientes: 

  1. Episodios recurrentes de falta de control y agresividad. Estos episodios pueden manifestarse de las siguientes formas:
    • Agresión Verbal o física hacia propiedades, individuos o  animales durante al menos tres meses. Esta agresión física no genera daños ni destrucciones. 
    • Tres episodios de comportamiento que generan daño o destrucción a animales, individuos o propiedades durante al menos los últimos doce meses. 
  1. Episodios donde el resistir los impulsos agresivos ha derivado en fracaso
  2. Nivel de agresividad desproporcionado en relación con el estresor que la desencadena. 
  3. No premeditación en los arrebatos de agresividad. No existe un objetivo concreto como poder, dinero o intimidación para llevarlos a cabo. 
  4. Repercusiones negativas en el ámbito económico, social, familiar y laboral del individuo. 
  5. El individuo tiene una edad o grado de desarrollo equivalente a 6 años. 
  6. Los episodios de agresividad no son mejor explicados por la presencia de otro trastorno mental (trastorno depresivo mayor, bipolar, trastorno psicótico…) ni por la presencia de una afección médica (Alzheimer, traumatismo craneoencefálico), ni por los efectos de un consumo de sustancias. En menores de edades comprendidas entre los 6 y los 18 años, en caso de que exista un trastorno de adaptación, no se le debe asignar un diagnóstico de Trastorno Explosivo Intermitente. 

Por norma general, no hay evidencias o pruebas de cuándo va a producirse un episodio de explosión de ira.

Normalmente, éstos suelen durar aproximadamente 30 minutos, originándose ante la presencia de cualquier mínimo estresor.

TE AYUDAMOS

  • NUESTROS CENTROS

  • Clínica: Avenida de Andalucía 13

  • Centro: Alameda Principal 51

  • Centro: Alameda de Colón 16

  • Teatinos: Av Jorge Luis Borges 15
  • Málaga Oeste: Av. Imperio Argentina 25
  • Vélez Málaga: C/ Canalejas 37
  • Antequera: C/ Mesones 16
  • Ronda: C/ Médico Luis Peralta 2
  • Fuengirola: C/ Córdoba 7
  • Marbella: Av. Nabeul 14
  • HORARIO
  • Lunes a Sábado- 9:00 a 22:00

Los síntomas del Trastorno Explosivo Intermitente

Los síntomas que caracterizan estos impulsos violentos son los siguientes: 

  • Ira intensa

  • Irritabilidad

  • Palpitaciones

  • Excesiva energía

  • Hormigueo en extremidades

  • Presencia de pensamientos intrusivos

Los episodios suelen manifestarse en forma de rabietas, gritos, bofetadas, empujones, daños a cualquier tipo de propiedad, peleas físicas y verbales y amenazas y agresión a personas o animales. 

Una característica central en personas que padecen este trastorno es que presentan un umbral de tolerancia a la frustración muy escaso. Esto explica el hecho de que a pesar de que el individuo tenga un estado de ánimo positivo, en el momento que percibe cualquier contradicción o estímulo estresante, desencadena el episodio de ira, perdiendo de ésta forma el control de su conducta. Una vez sea finalizado este comportamiento violento, la persona suele tomar consciencia de la repercusión que ha tenido en los demás. 

Repercusiones del Trastorno Explosivo Intermitente en la vida del individuo

Relaciones interpersonales. Es frecuente que, a nivel social, se considere a las personas con este trastorno como personas que siempre están enfadadas. Estos conflictos pueden originar problemas relacionales, estrés en el ámbito familiar, etc.

Problemas laborales/escolares. Por ejemplo, pérdida de trabajo, expulsiones en el ámbito académico, problemas financieros y/o legales,… 

Problemas en el estado de ánimo. El trastorno explosivo intermitente se asocia con mucha frecuencia a problemas de depresión y ansiedad.

Consumo de alcohol y otras sustancias. Es frecuente el consumo de sustancias en individuos con trastorno explosivo intermitente.

Problemas de salud física. Las personas con este trastorno son más susceptibles de padecer ciertas afecciones médicas, como presión arterial alta, diabetes, afecciones cardíacas, úlceras, dolores crónicos o accidentes cerebrovasculares.

Conductas autolesivas como intentos de suicidio o lesiones realizadas con una intención premeditada. 

Recomendaciones para la prevención de episodios agresivos

Sería recomendable que personas que padecen este trastorno, lleven a cabo determinadas recomendaciones para prevenir la aparición de episodios agresivos: 

Técnicas de relajación (como respiración profunda, técnicas de imaginación, yoga…)

– Reestructuración cognitiva

Entrenamiento en resolución de problemas: crear panes alternativos de respuesta para solucionar los problemas que surgen. 

– Empleo de comunicación asertiva: practicar la escucha activa, emplear una forma de comunicación basada en la asertividad. 

– Cambiar el entorno:  Fomentar entornos que no sean predisponentes de estrés  o conflictos. 

– Evitar el consumo de sustancias

Tratamiento para el Trastorno Explosivo Intermitente en Málaga

Los dos tipos de tratamiento utilizados por excelencia en este trastorno son el tratamiento médico y el psicológico. 

Tratamiento psicológico: psicoterapia

Con lo que a la psicoterapia respecta, las intervenciones pueden hacerse tanto a nivel individual como grupal.

El objetivo principal es ayudar a la persona que padece este trastorno a identificar las situaciones que generan una respuesta agresiva, con el objetivo de alcanzar un mayor nivel de control sobre su propia conducta. Además, se trabaja el establecimiento de estrategias de afrontamiento, los sentimientos de culpa producidos después de los episodios violentos y las emociones negativas.

En general, lo que se pretende es que la persona tenga las habilidades suficientes para identificar situaciones susceptibles y sepan gestionar su comportamiento con el fin de generar el menor perjuicio posible sobre sí mismos y sobre los demás. Como parte del tratamiento, se entrena a la persona que padece este trastorno en el uso de técnicas de relajación, entrenamiento cognitivo y de habilidades sociales. 

En todo momento, el tratamiento tanto médico como psicológico deben realizarse bajo la supervisión de profesionales de la salud que previamente hayan evaluado y diagnosticado a la persona. 

En Psicólogos Málaga PsicoAbreu contamos con profesionales con gran experiencia y formación en diferentes trastornos y orientaciones terapéuticas que, junto a una metodología orientada al paciente, proporcionarán las herramientas necesarias para superar el problema.

CONTACTA CON NUESTROS PSICÓLOGOS ESPECIALIZADOS

Te Llamamos GRATIS

    Déjanos tu nombre y tu teléfono. En breve uno de nuestros Psicólogos te llamará de forma gratuita para informarte sin compromiso.

    Tu Nombre (*)

    Teléfono: (*)

    Gabinete preferente: (*)

    Acepto los términos legales

    Llámanos al:

    952 40 40 40

    Pide Cita: