Mutismo Selectivo en Málaga

¿Qué es el Mutismo Selectivo?

El mutismo selectivo es una patología poco habitual que se da casi exclusivamente en niños y que consiste en la ausencia de habla en determinados ambientes, con una conducta de habla normal en otros.

Por lo general, los niños con mutismo selectivo hablan sin problemas, e incluso en abundancia, en casa, o con familiares cercanos. Sin embargo, no dicen una sola palabra en el colegio, en determinados casos a nadie, en ocasiones solo a ciertas personas, ni en ambientes socialmente estresantes para ellos. Pueden ser niños que hablen de manera más o menos funcional con sus compañeros, pero que, a su vez, sean totalmente incapaces de dirigir la palabra a algunos profesores o a todos. Son en general niños tímidos fuera de su círculo social más cercano y directamente incapaces de hablar en ciertos ambientes.

¿Qué diferencia el mutismo selectivo de otras patologías?

Este comportamiento debe tener como mínimo un mes de duración, para poder distinguirla de otras patologías.

El elemento diferenciador de estos niños con respecto a otras patologías que afectan a la comunicación, como el autismo, es su situacionalidad. De ahí el nombre de “mutismo selectivo”, no se da en todos los ambientes. El niño que sufre mutismo selectivo realmente, es hábil en el lenguaje, pero no en controlar su ansiedad social. 

Es muy importante que comprendamos el factor ansioso de esta patología, pues a veces se confunde con negativista o desafiante la conducta de no hablar en la escuela, y este error diagnóstico puede dar muchos quebraderos de cabeza a los padres y agravar el problema en el pequeño. No es que el niño no quiera hablar, ni que no sepa, es que realmente no es capaz. En determinados ambientes su ansiedad social y su miedo a equivocarse es paralizador.

También es importante destacar que tampoco es que no entiendan. Los niños que presentan mutismo selectivo son perfectamente funcionales, con una inteligencia y comprensión similar a la de sus iguales. De hecho, en muchas ocasiones, se comunicarán por gestos o imágenes y tendrán una inteligencia no verbal igual o superior a la mayoría, incluso si la edad lo permite. Si ya poseen lecto-escritura, serán niños totalmente hábiles en ese área (a no ser que posean de manera comórbida alguna otra patología distinta).

Consecuencias del mutismo selectivo en la escuela

Las consecuencias de padecer esta patología son grandes, a nivel social, pues su retraimiento puede generar un aislamiento, y a nivel académico.

Es bien sabido que hay muchas evaluaciones orales a lo largo de nuestra vida académica. En la etapa pre-lectora, cuando los niños no saben leer y escribir, la evaluación es oral, casi al 100%, complicando esto en muchos casos la distinción por parte de maestros y educadores de estos niños de otros con posibles TEA, o trastornos más profundos de comunicación o desarrollo. 

Si un educador tiene en su clase a un niño no comunicativo en una etapa pre-lectora y no tiene una relación con la familia de origen para saber que el niño en casa es comunicativo, así como tampoco tiene herramientas que usar para procurar impulsar su comunicación en el ámbito académico, es bastante probable que se este niño se convierta en un niño ignorado y que pase prácticamente desapercibido hasta que la patología sea grave y lleve bastante tiempo instaurada.

¿Por qué aparece el Mutismo Selectivo?

El origen del mutismo selectivo no está claro, parece que se puede repetir en diferentes generaciones de una misma familia, por lo que se estudia un posible componente genético, sin resultados determinantes de momento. 

Se asocia también, en determinadas ocasiones, a algún trauma psicológico, aunque son las menos, vivido en una infancia temprana, como puede ser haber presenciado malos tratos o la muerte de algún ser querido. Sin que la ausencia de trauma sea determinante para la ausencia de mutismo selectivo. 

Es más común que, después de un trauma, un niño genere la conducta de mutismo total, o de ausencia de lenguaje, y no este mutismo selectivo que es parcial y focalizado a determinadas situaciones o personas. El mutismo selectivo parece tener un componente ansiógeno interno, de carácter social y por ello esta restringido a ciertas áreas sociales concretas en las que el niño no se encuentra cómodo.

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Los indicadores más comunes del Mutismo Selectivo son:

Según el DSM-V, que es el Manual Diagnóstico Oficial de los Trastornos Mentales, las características específicas del mutismo selectivo son:

  • Fracaso constante de hablar en situaciones sociales específicas en las que existe expectativa por hablar (p. ej., en la escuela) a pesar de hacerlo en otras situaciones. 

  • La alteración interfiere en los logros educativos o laborales o en la comunicación social

  • La duración de la alteración es como mínimo de un mes (no limitada al primer mes de escuela). 

  • El fracaso de hablar no se puede atribuir a la falta de conocimiento o a la comodidad con el lenguaje hablado necesario en la situación social. 

  • La alteración no se explica mejor por un trastorno de la comunicación (p. ej., trastorno de fluidez [tartamudeo] de inicio en la infancia) y no se produce exclusivamente durante el curso de un trastorno del espectro del autismo, la esquizofrenia u otro trastorno psicótico. 

Cómo tratar el Mutismo Selectivo en Málaga

Los niños con esta patología nunca deben ser forzados, pues el problema se acrecentará de inmediato. 

En Psicólogos Málaga PsicoAbreu disponemos de dos vías de aproximación para el tratamiento del mutismo selectivo:

Tratamiento cognitivo

Todo el componente de las ideas, pensamientos, miedos, evitaciones y mantenedores, que hacen que se cree o mantenga una conducta que, en principio no es beneficiosa o adaptativa para el individuo. Por ejemplo, no hablar teniendo la capacidad, es la vía cognitiva.

La parte cognitiva de una conducta se ha de trabajar en terapia psicológica. A través de ésta se buscará, en consonancia con el terapeuta, por qué se está produciendo y manteniendo la conducta, y que otros factores están interviniendo, timidez, autoestima, ideas previas…. Además, se trabajará para desmitificar falsas creencias o prejuicios.

Tratamiento conductual o ejecutivo

Hace referencia a las actuaciones, a las aproximaciones sucesivas que le pediremos al niño hacia una conducta más funcional de habla generalizada.

Los pequeños pasos que daremos, o pediremos que dé el niño en la medida en la que nos lo permita su evaluación cognitiva previa, tienen como objetivo acercarse a la conducta meta, la cual será hablar en todas las situaciones de su vida.

Para ello, generaremos un listado de conductas en las que sí produce habla sin problemas; uno en el que sólo a veces o en contadas ocasiones; y uno en el que de ninguna manera o nunca ha generado conducta de habla.

Nuestros psicólogos en Málaga especializados en mutismo selectivo , a través de esta clasificación exhaustiva y personalizada, se irán estableciendo metas y reforzando los logros junto a los padres, para implementar nuevas conductas en el menor.

Hay ciertas pautas o tips que, aunque no se puedan aplicar a priori a todos los niños con esta casuística se utilizan a menudo y son un buen ejemplo para los padres y educadores que ahora mismo estén leyendo este artículo. Sin olvidar que es indispensable que cada niño tenga su terapia personalizada con profesionales cualificados y con experiencia.

Técnicas para padres y educadores de niños con mutismo selectivo

Hay ciertas pautas o tips que, aunque no se puedan aplicar a priori a todos los niños con esta casuística, se utilizan a menudo y son un buen ejemplo para los padres y educadores que ahora mismo estén leyendo este artículo. Sin embargo, no hay que olvidar que es indispensable que cada niño tenga su terapia personalizada con profesionales cualificados y con experiencia.

Una de las características común a la mayoría de estos niños con mutismo selectivo es la timidez. Suelen ser parcos en palabras y escuetos a la hora de expresarse. Así, a veces los padres y educadores pueden tender a contestar por ellos o incluso terminar sus frases, por un instinto de protección o a veces simplemente por la rapidez o inmediatez que la vida diaria nos exige. Esto provoca que el niño se retraiga aún más en su lenguaje, pues su costumbre es que alguien más lo haga por él.

Pasos para intervenir en mutismo selectivo

Así pues, el primer paso será esperar unos segundos, 6 ó 7, después de una pregunta, o en cualquier circunstancia en la que es espere la respuesta del niño. Dándole así la oportunidad a responder por él mismo, generando en el pequeño una experiencia de éxito si da una repuesta, reforzándola verbalmente en el caso de que se produzca, y sin recriminarle, en el caso de que no se produzca dicha respuesta.

En cuanto el refuerzo verbal, que se dará si produce la respuesta, es primordial que esté bien dirigido, y concretando, qué es lo que se está elogiando; “así que el helado que quieres es de vainilla, que buena elección, a mi me gusta mucho también, y ahora que lo has elegido tu solito, podrás pedirlo cuando quieras…Anticipándole así que la conducta de habla tiene beneficios para él a largo plazo.

Para fomentar en él la conducta de habla y con la idea de que la genere en ambientes fuera del hogar, nos acostumbraremos a no hacer al niño preguntas dicotómicas de respuesta, que no sea fácil de contestar con un monosílabo sí/no.

Volviendo al ejemplo del helado; descartaremos la pregunta de “¿Quieres el helado de fresa?”, sustituyéndola por ejemplo por: “¿El helado lo quieres de fresa o de vainilla?”. 

Cuando esta respuesta se vaya implementando pasaremos a preguntas más abiertas tipo, “¿De qué quieres el helado hoy?”.

En la medida que vaya dando respuestas, y aunque al principio sean en un tono poco perceptible, actuaremos como eco, repitiendo en voz un poco mas alta su respuesta, validándola.

Si el niño aún no consigue dar ni una sola respuesta podemos empezar narrando sus gestos, para que se implemente poco apoco la conducta de habla, por imitación: “Estás señalando el helado de fresa, así que supongo que es el que te apetece hoy”. De esta manera verbalizamos sus deseos para que poco a poco aprendan cómo deben verbalizarlos ellos.

Mutismo selectivo en niños a partir de 10-12 años

En cuanto a niños un poco más mayores, a partir de los 10-12 años, tenemos que saber que el tratamiento es más complicado. Esto se debe a que el tiempo de incidencia ha sido más largo y han generado muchas evitaciones aprendidas que utilizan de manera estable, y que han establecido como patrón propio de conducta a largo plazo.

Respecto a su área cognitiva son más susceptibles de comprender lo que les pasa, de aprender a racionalizarlo mejor y de sopesar las consecuencias negativas que conlleva para ellos. Pero respecto a su área conductual, el mayor tiempo de incidencia juega un papel muy duro en nuestra contra.

El proceso es parecido, aproximarse de manera sucesiva a pequeñas metas, con las que poco a poco vaya generando autoconfianza, trabajando de manera profunda su autoestima y sus ideas previas, sus posibles sesgos de pensamiento y anticipaciones. En el caso de que fuera necesario, podría recurrirse, siempre bajo prescripción medica a algún tratamiento, que disminuyera su ansiedad, para poder iniciar la conducta, y una vez fuera adquiriéndose, bajará el tratamiento hasta su completa retirada. 

Tratamiento Psicológico Eficaz para el Mutismo selectivo en Málaga

Es por eso que es importante contar con un centro que ofrezca servicios multidisciplinares coordinados entre ellos, como contamos en Psicólogos Málaga PsicoAbreu, combinando la psicología y la psiquiatría.

Así pues, en cuanto al mutismo selectivo, como en la mayoría de las patologías, lo principal es detectar el problema lo antes posible, acudir a un psicólogo profesional de manera inmediata, coordinar un equipo multidisciplinar de padres, terapeuta, educadores y, en el caso de ser necesario, psiquiatra, para que se aborde la patología de manera multidisciplinar. De esta manera conseguiremos que nuestro hijo supere esta dificultad lo antes posibles para que tenga las mínimas consecuencias en su vida académica y social.

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